Hipoteca Cuota Fija:
Pagará siempre la misma cuota, sin
preocuparse por las futuras subidas de los
tipos de interés y aprovechando las
bajadas. Las variaciones de tipo de interés
repercuten en el plazo y no en la cuota, por
lo que en el caso de que disminuya el tipo
de interés se reduce el plazo, mientras
que el tipo de interés sube aumentará
el número de cuotas a pagar, no el
importe de las mismas.
Las condiciones generales de la Hipoteca
Cuota Fija son:
Plazo: Inicial hasta 18 años. Si se
produjeran subidas en los tipos de interés
que alargaran el plazo, éste no podrá
superar los 30 años.
Importe: hasta el 85% del valor de la vivienda.
Se establece un tipo de interés para
el primer año, y a partir de ese momento
será variable con revisiones semestrales
en función de la evolución de
los índices oficiales (Euribor, Hipotecario
Cajas o Bancos, CECA) más un diferencial.
Cuotas mensuales
Sistema de amortización: francés,
cuotas constantes comprensivas de capital
e intereses.
Hipoteca Cuota Cero:
Si no quiere pagar cuotas durante el primer
año, para poder afrontar con mayor
comodidad los gastos iniciales o si necesita
tiempo para vender su anterior vivienda. Durante
el primer año no pagará ninguna
cuota, no se amortiza capital y los intereses
se difieren total o parcialmente, a su elección,
pasando a formar parte del capital pendiente.
Las condiciones generales de la Hipoteca
Cuota Cero son:
Plazo: Hasta 30 años. El plazo en
el que puede diferir el pago de interés
será como máximo 12 meses, pudiendo
elegir un plazo inferior.
Importe: hasta el 85% del valor de la vivienda
El tipo de interés puede ser fijo o
variable
Cuando se elija un tipo de interés
variable las revisiones del mismo se realizarán
semestralmente en función de la evolución
de los índices oficiales (Euribor,
Hipotecario Cajas o Bancos, CECA) más
un diferencial.
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